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Comandos básicos para perros: guía paso a paso y sin castigos

Lo esencial — Con cinco comandos básicos (sentado, échate, quieto, ven y déjalo) la vida con un perro se vuelve mucho más fácil. Todos se enseñan con la misma lógica: le pides algo, marcas el acierto con un «¡sí!» en el instante exacto y le das un trocito de comida. El premio tiene que llegar en segundos. Si llega tarde, el perro no sabe qué hizo bien. Las sesiones van cortas: una especialista en comportamiento del hospital veterinario MSPCA-Angell recomienda que no pasen de cinco minutos. Toda la familia usa las mismas palabras. Y nada de gritos, jalones ni collares de castigo: la Sociedad Estadounidense de Veterinaria en Comportamiento Animal (AVSAB) recomienda solo métodos con premios, porque los castigos traen miedo y agresividad y no funcionan mejor. Mientras aprende a venir, que salga con traílla y con su placa puesta. ¿Quieres el plan completo? Nuestra guía de adiestramiento se descarga gratis.

Comandos básicos para perros: guía paso a paso y sin castigos
Cinco palabras, premios pequeños y sesiones cortas.

Pongamos a Kira, una criolla de un año que llegó adoptada a un apartamento en Suba. Se le tira encima a las visitas, se roba las medias y en el parque se hace la sorda. Su familia no necesita un curso de competencia. Necesita cinco palabras que Kira entienda y cumpla.

Antes de empezar: premio, momento y palabra

Todo el método cabe en tres reglas. Si las cumples, los comandos salen casi solos. Si fallas en una, el perro se confunde.

Premio chiquito

Un trocito blando que se trague de una vez: la especialista en comportamiento Terri Bright, del hospital veterinario MSPCA-Angell, habla del tamaño de media arveja. Si no es comelón, sirve un juguete o un rato de juego.

En el momento justo

El premio llega en segundos o no cuenta. Si le pides que se siente y lo premias cuando ya se paró, aprende a pararse. Una palabra corta como «¡sí!» marca el instante exacto mientras sacas el premio.

La misma palabra

Todos en la casa dicen lo mismo. Si uno dice «abajo», otra «échate» y otro «acuéstate», el perro tiene que adivinar. Anoten las palabras y péguenlas en la nevera.

En el hospital veterinario de Virginia Tech lo resumen así: sesiones cortas, porque los perros se distraen rápido, y constancia desde el día en que llega a la casa, sea cachorro o adulto.

Perro criollo negro y blanco recostado en un sofá gris, con pechera morada, mirando atento a la cámara
La atención se gana con premios, no con gritos.

Los cinco comandos, paso a paso

Empieza en la sala, sin distracciones y con el perro con algo de hambre, no recién comido. Cuando un paso le salga bien varias veces seguidas, pasa al siguiente.

1. Sentado

Es el primero que se enseña y el punto de partida de varios de los que siguen.

Perro de pelo crespo color crema sentado en una sala, con una placa negra redonda grabada con su retrato y el nombre Sol
Sentado y atento: por aquí se empieza.
  1. Cierra la mano con un premio adentro y acércala a su nariz para que lo huela.
  2. Llévala despacio hacia atrás, por encima de su cabeza. Al seguirla con la mirada, la cola baja sola al piso.
  3. Justo cuando se sienta: «¡sí!» y premio.
  4. Cuando le salga fácil, deja de guiarlo con comida: usa solo el gesto de la mano y después la palabra «sentado».

2. Échate

Sale del «sentado» y te sirve en la sala de espera del veterinario, en un café pet friendly o cuando llegan visitas.

  1. Desde sentado, pon el premio frente a su nariz.
  2. Baja la mano en línea recta hasta el piso, entre sus patas delanteras, y luego aléjala un poco hacia adelante.
  3. Cuando los codos toquen el piso: «¡sí!» y premio.
  4. Si se para, no pasa nada. Vuelve a empezar desde sentado, con movimientos más lentos.
Perro criollo negro y blanco con pechera roja, echado sobre el pasto de un parque junto a una pelota amarilla
Echado y tranquilo, aun en el parque: a eso se llega poco a poco.

3. Quieto

Aquí se trabajan tres cosas, una a la vez: cuánto tiempo aguanta, a qué distancia y con qué distracciones.

  1. Con el perro sentado, muéstrale la palma de la mano y di «quieto».
  2. Espera un segundo, marca y premia sin que se mueva de su sitio.
  3. Suma segundos. Después, un paso hacia atrás. Después, alguien que cruza la sala.
  4. Cierra siempre con una palabra de salida, como «listo», para que sepa cuándo puede moverse.

4. Ven

Suele ser el que más paciencia pide. La MSPCA-Angell propone empezar adentro, a unos dos metros, y pasar luego al patio y al parque: cada lugar trae más distracciones.

  1. Agáchate, di su nombre y «ven» con voz alegre.
  2. Cuando llegue, fiesta: el mejor premio de la sesión.
  3. Aumenta la distancia poco a poco.
  4. Nunca lo llames para algo que no le gusta, como cortarle las uñas o regañarlo.

En la calle y en el parque, practícalo con una traílla larga: el artículo 118 del Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana exige que los perros vayan con traílla en el espacio público.

5. Déjalo

Para que suelte o ignore lo que no debe: una media, un hueso de pollo, la comida del gato.

  1. Encierra un premio en el puño y deja que lo huela o lo lama.
  2. No abras la mano. En el instante en que retire la nariz: «¡sí!» y premio con la otra mano.
  3. Cuando lo entienda, di «déjalo» justo antes de mostrar el puño.
  4. Sube el reto: mano abierta y, más adelante, el premio en el piso tapado con tu pie.

Es el «no» que sí entiende.

Errores que frenan el aprendizaje

Antes de pensar que tu perro es terco, revisa esta lista:

  • Repetir la orden. «Sentado, sentado, ¡SENTADO!» le enseña que la palabra viene en paquete de tres.
  • Premiar tarde. Pasados unos segundos, ya estás premiando otra cosa.
  • Alargar la sesión. Termina cuando todavía quiere más, no cuando ya se aburrió.
  • Castigar. Gritos, jalones de correa y collares de ahorque, de púas o eléctricos. La AVSAB los desaconseja siempre: se asocian con miedo, ansiedad y agresividad, y no funcionan mejor que los premios. Hasta cita un estudio de 2004 en el que los perros entrenados solo con premios fueron los más obedientes.

Si lo que tiene tu perro es pánico a la pólvora, eso se trabaja distinto; lo explicamos en cómo entrenar a un perro asustado por la pólvora.

Perro negro y blanco dormido sobre un cojín peludo gris, con una pañoleta rosada al cuello
Termina cada sesión antes de que se aburra o se canse.

Mientras aprende a venir, que lleve placa

Un «ven» confiable toma tiempo, y los descuidos no avisan. Basta una puerta del conjunto mal cerrada o un pito en la calle para que un perro a medio entrenar salga corriendo. En ese momento, lo que lo trae de vuelta no es el comando. Es que quien lo encuentre sepa a quién llamar.

Por eso, desde el primer día, su cédula digital gratis y una placa QR con tu teléfono, que cuesta $25.000. Y si se te llega a escapar, aquí está qué hacer en los primeros 30 minutos.

Placas QR NexZoo grabadas con el nombre de cada mascota junto a un collar de cuero
Mientras aprende, su placa hace el trabajo que el comando todavía no.

La guía completa, gratis

Aquí tienes lo básico. La guía de adiestramiento de NexZoo trae el plan completo: ejercicios para cada comando, el paseo sin tirones, dónde hacer sus necesidades, la mordida del cachorro y la ansiedad cuando se queda solo. Descárgala gratis y tenla a mano en el celular.

Portada de la guía en PDF Adiestramiento básico en casa de NexZoo, con un perro de pelo largo blanco y café
La guía de adiestramiento de NexZoo, en PDF.

Preguntas frecuentes

¿A qué edad se le pueden enseñar comandos a un perro?

Desde el día en que llega a la casa. Sirve igual para cachorros que para adultos adoptados.

¿Cuánto debe durar una sesión de entrenamiento?

Poco. La especialista en comportamiento del hospital veterinario MSPCA-Angell recomienda no pasar de cinco minutos. Si quieres practicar más, haz varias sesiones cortas en el día.

¿Qué premios sirven para entrenar a un perro?

Trocitos blandos que se trague rápido, del tamaño de media arveja. Si a tu perro no le interesa la comida, usa un juguete o un rato de juego.

¿Por qué no usar castigos para educar a un perro?

Porque la AVSAB, que reúne a veterinarios e investigadores en comportamiento animal, concluye que el castigo se asocia con miedo, ansiedad y agresividad, y que no hay evidencia de que funcione mejor que los premios.

¿Puedo soltar a mi perro en el parque para practicar el «ven»?

En Colombia, el artículo 118 del Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana exige que los perros vayan con traílla en el espacio público. Practica en la casa, en un lugar cerrado o con una traílla larga.

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